Posturas de yoga para hacer en el trabajo

4 Posturas de Yoga para hacer sentado en la oficina

Tabla de contenidos

Yoga en la oficina

Si te pasas el día sentado en la oficina es normal que acabes con dolor de espalda y cuello u hombros rígidos y con dolor de cabeza.

Esto puedes evitarlo practicando yoga de forma regular liberando así las tensiones físicas, mentales y emocionales que te condicionan y limitan.

Hemos encontrado estas 4 propuestas de estiramientos para que las hagas sin salir de la oficina y sin necesidad de cambiarse de ropa. Aunque parecen unos movimientos muy simples, aportan muchos beneficios para el cuerpo.

Muchas veces no encontramos el momento para estirar durante el día. Nos cuesta encajar el horario para ir a la escuela de Yoga ¡y hacerlo en casa ya ni hablamos!

Así que, ¿te imaginas cómo sería ir a trabajar si en el despacho pudieras relajarte y hacer algunas posturas de vez en cuando? ¡Sería genial! Todo el mundo estaría mucho más relajado y menos reactivo.

Balasana o postura del niño

Esta es una postura de relajación que puedes hacer perfectamente en un descanso en la oficina en la silla. Apoya bien las nalgas sobre la silla, inspira, estira la espalda , expira, flexiona el tronco y lleva el pecho hacia los muslos. Procura que tu cabeza y tus brazos queden lo más relajados posible. 

Postura del gato

Siéntate en la silla con la espalda bien recta y los pies en el suelo. Coloca las manos sobre las rodillas. Inhala y arquea la espalda llevando los hombros hacia abajo y los omóplatos hacia la espalda para hacer la postura de la vaca. Exhala y haz la postura del gato que consiste en redondear la espalda, bajar la barbilla hacia el pecho y dejar y que los hombros y la cabeza avancen. Realiza el movimiento fluido teniendo en cuenta que la vaca se hace en las inhalaciones y el gato en las exhalaciones. 

Postura de la "luna creciente"

Un estiramiento lateral maravilloso para tu cuerpo. Sin levantarte de la silla, con ambos pies apoyados en el suelo a la medida del ancho de tus caderas: inhala y extiende los brazos al techo. A continuación, coge tu muñeca con el pulgar y el índice opuestos. Al exhalar, tira de la muñeca una y otra vez, mirando hacia abajo en la dirección opuesta.

Brazos de águila

Elimina cualquier dolor de hombro con este movimiento. Estire los brazos hacia cada lado. Luego, coloque un brazo debajo del otro frente a usted a la altura de los hombros. Mientras dobla los brazos a la altura de los codos, gírelos para que las palmas se encuentren. Mantén la posición durante cinco respiraciones, luego relájate y repite con el brazo opuesto arriba.

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